Denuncias falsas en contextos de separación o divorcio

Presentar una denuncia contra una persona acusándola de un delito que no ha cometido o fingir un delito delante de la autoridad que tenga la obligación de perseguirlo son delitos penales que se encuentran regulados en el Código Penal (art. 456 y 457).

En contextos de separación y divorcio es un tema que preocupa, ya que puede estar presente sobre todo en procesos conflictivos, ya difíciles per se. Puede crear problemas añadidos y además pueden estar involucrados patologías psicológicas más graves con lo cual tendremos que tratarlo con cautela. Además lo más probable es que complique aún más las relaciones, las cuales tendrían que mantenerse de la manera más pacífica posible durante todo el proceso, especialmente por las consecuencias negativas que esto puede conllevar en los hijos.

¿Es elevado el volumen de denuncias falsas?

Inicialmente tenemos que tener en cuenta la diferencia entre alegaciones falsas intencionales y las que no. Algunos autores sitúan el porcentaje de denuncias falsas en general alrededor del 20% en contextos de separación. Los rangos de las intencionales en contexto de disputa de custodia tienen un promedio de un 12% según algunos autoes. En otros contextos, es decir, los que no son procesos matrimoniales, la ratio de denuncias falsas intencionales bajan hacia un 2-4%. El principal motivo por el cual se denuncia en estos casos es maltrato.

INDICADORES DE RIESGO DE POSIBLE DENUNCIA FALSA
El abuso sexual es revelado por el progenitor y se sitúa en un contexto de separación o divorcio conflictivo.
El relato se centra en la descripción del abuso sexual
El menor describe el acto sexual con vocabulario adulto
El relato del abuso sexual incluye los detalles justos
El relato del abuso se basa exclusivamente en detalles necesarios para la acusación
El menor muestra un discurso automatizado
No aparecen sentimientos de culpa ni estigmatización
El menor no presenta conocimientos a nivel físico: textura, sabor, etc.
El progenitor se preocupa más por el castigo del abusador que por el bienestar del menor
El menor presenta la mayoría de los ocho síntomas primarios descritos por Gardner y escasamente alguno de Trastorno por Estrés Postraumático.

¿Quién suele acusar falsamente?

Cuando hablamos de falsas denuncias o acusaciones intencionales la teoría psicológica explica que podemos ver involucrados algunos trastornos o conductas patológicas por parte de los denunciantes. Los expertos señalan que cuando se trata de trastornos, dos son los que están más presentes:

  • Personalidad histriónica: personas ansiosas, preocupadas y nerviosas en exceso. Expresan victimización propia por parte de la expareja y también hacia el hijo/hijos, especialmente cuando éste/éstos están con el otro progenitor.
  • Personalidad límite: Personas donde la situación estresante de la separación/divorcio juntamente con su propensión patológica les puede llevar a una falta de contacto con la realidad que interfiere en su comportamiento, y que dependerá de la intensidad de los estresores para determinar la gravedad.

Cabe señalar que esto solo son trastornos que podrían estar presentes en estos contextos y que en la mayoría de casos no es así. Muchas veces la situación conflictiva de la separación puede afectar al comportamiento sin tener que indicar ningún trastorno subyacente.

Denuncias falsas por menores.

Otro tema relevante y que preocupa desde la vertiente jurídica y psicológica son las denuncias falsas realizadas por niños, aunque por suerte las intencionales hechas por niños y adolescentes son realmente poco comunes. Se situarían alrededor de un 5% del total de denuncias.

Los casos considerados falsos suelen consistir en denuncias realizadas por menores bajo presión de adultos, padres primordialmente, o acusaciones procedentes de entrevistas realizadas por profesionales que no tienen en cuenta las capacidades del menor o hacen uso de técnicas sugestivas, así como interrogatorios persistentes.

Además, los niños pequeños pueden explicar historias y estas mentiras inocentes pueden resultar en falsas alegaciones, especialmente si tenemos en cuenta el contexto conflictivo de separación/divorcio. Niños mayores pueden mentir sobre el abuso por motivos de venganza o para extraer algún beneficio. En algunos casos, múltiples alegaciones de abuso pueden haberse generado a través del contagio de grupo.

Se estimó que las denuncias falsas eran más probables cuando provenían de adolescentes (un 8% fueron juzgadas como falsas en algunos estudios) que cuando las realizaban niños de menos de 6 años, donde solo un 2% fueron consideradas falsas.

La mayoría de las veces la credibilidad de los niños cuando éstos alegan abusos sexuales es alta. Esto puede llevar a muchos padres a extraer beneficio propio en situaciones de conflicto con la pareja. Cuando nos encontramos delante de un caso de denuncia de abuso o negligencia en un contexto de separación hay que estudiar bien el caso y las características, y a partir de aquí valorar.

A pesar de que podemos concluir que la incidencia de denuncias falsas es muy baja, hay que tener en cuenta que el delito de acusación y denuncia falsa contempla una pena de prisión de 6 meses a 1 año, multa de 12 a 24 meses por aquellos delitos cualificados como graves, y multa de 3 a 6 meses en delitos leves. Por tanto hablamos de un tema con importantes consecuencias donde la valoración de la denuncia falsa y credibilidad del testimonio realizado por los psicólogos forenses mediante exploraciones, valoraciones e informe pericial puede suponer una herramienta única y parte indispensable del proceso judicial.

Paula Medina

MEDINA Psicología Forense.

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